Vengo del Sosiego. Me alimento con las vísceras
de animales muertos. El sexo más abrupto
lo practiqué en el cementerio cuando era un niño.
Las vacas no me dejan dormir, sus entrañas me otorgan
la plena espiritualidad. Voy siempre por las avenidas de la muerte.

No hay comentarios:
Publicar un comentario